Muchas veces creemos en el destino.
Rezamos, esperamos que las cosas pasen
y nos olvidamos de lo más importante.
¡Creer en nosotros mismos!
Nos conformamos en vez de arriesgarnos.
Sin pensar que cada día que pasa nunca volverá.
Nada está escrito. Nada está hecho.
Ni siquiera lo imposible.
Todo depende de nuestra voluntad.
De esa fuerza que nos sale de adentro.
De decir "si puedo" a cada desafío.
Tenemos el poder. Cuando estamos decididos.
Cuando estamos convencidos, cuando de verdad queremos algo,
no hay obstáculo capaz de imponerse.
Si queremos podemos llegar alto, hacer lo que
sea...
Sólo hay que proponérselo.
Si soñas con ser la mejor del mundo...
Si soñas con los aplausos...
Si soñas con ganar campeonatos...
Despertate!!!
Dentro tuyo hay 206 huesos y más de 700
músculos esperando.
Sólo falta tu decisión!
Tus ganas de jugar como nunca.
Enfrentate a tu destino.
No seas solo una espectadora.
Pedí la pelota y créete su dueña.
Exigite más y más.
Viví sin domingos.
Corre cada día un poco más lejos.
Salta cada día un poco más alto.
Convertite en tu propia ídola.
Sumate a dar vuelta el marcador.

Cuando no esperes nada
de los demás.
Cuando sientas que cada tanto depende de vos, se fortalecerá tu espíritu.
Y poco a poco, las voces se convertirán en ovación.
Tus respiros se llenarán de logros, y tu vida de sentido.
Están los que usan
siempre la misma ropa.
Están los que llevan amuletos, los que hacen promesas,
los que imploran mirando
al cielo, los que creen en supersticiones.
Y están los que siguen corriendo cuando le tiemblan las piernas.
Los que siguen jugando cuando se les acaba el aire.
Los que siguen luchando cuando todo parece perdido.
Como si cada vez fuera la última.
Convencidos que la vida misma es un desafío. Sufren pero no se quejan.
Porque saben que el dolor pasa. El sudor se seca. El cansancio termina.
Pero hay algo que nunca desaparecerá, la satisfacción de haberlo logrado.
En sus cuerpos corre la
misma sangre.
Lo que los hace diferentes es su espíritu.
La determinación de alcanzar la cima.
Una cima a la que no se llega superando a los demás.
Sino superándose a uno mismo.

Tiempo sobra para los mediocres,
pero tiempo falta
para realizar tus sueños!