|
 |
Tu mirada me
recorre, me invita, y como hechizado,
sin poder apartar mi vista de la tuya le
obedezco;ciegamente...
Mis manos se mueven, respondiendo a tu deseo
tocan mi cuerpo,
lo recorren como las
tuyas lo harían...lo acarician, lo descubren...
lo desenvuelven...lo
invitan,lo exploran poco a poco, suavemente...
la piel se eriza al
contacto...
los
músculos se tensan...y el cuerpo todo se
abre,tímido al principio,
y luego se despliega en todo su explendor...
se desata...se contornea...se estremece...se
humedece...
clama por más...
los dedos lo transitan suavemente, sin
prisa...con pereza...
deteniéndose en cada
pliegue,explorando,memorizándolo,poseyéndolo...

Mi mirada sigue firme en tus ojos y ellos sin
hablar
son los que guían mis manos y desencadenan mi
deseo...
Son tus dedos a través de los míos los que
provocan mis jadeos
me encienden... entran en mí...y me
atraviesan...
me excitan...aceleran mis latidos...me elevan...
me enfurecen...Me siento
estallar...estremecido...salvaje,encendido.
Son en vano los gemidos que no podrás escuchar
y el ardor de mi
piel que no tocarás...

Mi cuerpo se abandona a tu embrujo, te pertenece
por completo...
soy tu prisionero,tu esclavo,tu lacayo,me dejo
poseer mansamente,
me entrego...y
entonces la pasión me envuelve...
y llevado de tus ojos,y de mis manos,me dejo
ir a tu encuentro...
del otro lado de la
pantalla....
|
|
|
|
|
|