Hoy no es un dia
especial, pero créeme que es un verdadero
milagro
abrir los ojos y ver que a
traves de ellos entra la luz
y puedo apreciar un
maravilloso dia de sol.
Tampoco es ningún
acontecimiento fuera de serie el hecho de que,
cuando desperté, pude
ponerme en pie, firmemente,
para acudir a la cita
obligada en el baño.
No fue nada excepcional,
pero qué extraordinaria coordinación de
movimientos fue lavar mis dientes, limpiar mi
cuerpo, secarlo y todo eso
mientras al mismo tiempo
yo pensaba en la cantidad enorme de cosas
que tendría que hacer en
el día de hoy.
Aún más, luego de cubrir mi cuerpo con la ropa
que pude elegir en mi Placard, me dirigí a la
cocina, pues también tuve que decidir
con que me iba a
desayunar.
Tomé una taza de leche,
que probablemente tuvo que viajar grandes
distancias para llegar hasta mi casa; café que
seguro es el fruto del trabajo de muchos hombres
que probablemente no recibieron el justo pago
por sus esfuerzos; una feta de jamón, que costó
quién sabe cuánto tiempo diseñar y fabricar; un
pedazo de queso fresco, ¡ah! y hasta me dí el
lujo
de rechazar una taza de
avena, porque no quiero engordar.

A esas horas, cuando me divertía quitándole el
borde al pan integral
que habría de comer, mucha
gente no ha tenido la oportunidad de probar
bocado; miles de niños no han saboreado nunca un
vaso de leche; numerosas madres sufren por no
poder alimentar a sus hijos; millones de
personas yacen tiradas en hospitales, en
casuchas, en parques, sufriendo pobreza
espiritual y material,llevados de la mano
de la falta de educación e
ilusiones.
A esas horas, querida mía, vos ni siquiera
habias pensado en esa posibilidad.
Claro, cuando uno no sufre
de algo es muy difícil reparar
en estos "pequeños"
detalles.
¡Cuánto nos quejamos de
nuestras vidas!


Como verás, despertarme no ha sido nada
extraordinario,
pero ¡cuán maravilloso
es recibir la oportunidad de un nuevo día!
Una oportunidad única,
irrepetible, llena de pequeños
e inestimables milagros
por los cuales hoy,
aunque todavia no he
salido de casa,
debo darle las
gracias a Dios...